Retratando a Miguel

Protector y confidente de su hermano Samael. Amigo, hermano y compañero de batalla, y el hijo más leal, capaz de obedecer las órdenes de su padre sin ponerla en entredicho.

Miguel es el más racional de todos sus hermanos, al que todos recurren en busca de consejo, y un gran confidente y guardián de los secretos de los demás. Pero, es, quizás, esa parte racional la que, a veces, le hace parecer un ser frío. Es el arcángel que más sopesa las cosas a la hora de tomar una decisión. Pero también es el más capacitado para tomar decisiones difíciles.
Al igual que su hermano Samael, Miguel es un gran guerrero, diestro en el manejo de la espada. Como mano derecha del ser más poderoso de la creación, se puede decir que juntos son invencibles; respetados y temidos a la vez.

Como todos sus hermanos, y como seres celestiales que son, Miguel es un ser dotado de gran belleza. De cabellos de un rubio claro, casi platino, su poder hipnótico está en su cristalina mirada. Y, aunque a él no le gusta alardear sobre ello, tiene el mismo magnetismo que su hermano Samael.
Es un ser muy familiar. Poco a poco irá descubriendo un lado oscuro de algunos de sus miembros que hará que todo su mundo se tambalee. Deberá tomar decisiones difíciles y elegir el bando correcto. Aunque tendrá claro que su lugar estará siempre junto a su hermano y no cesará en la lucha por restaurar el orden natural de las cosas…por mucho que ello implique ir en contra de todo lo que hasta ahora conocía.

Miguel, el eterno racional y fiel hermano y compañero en la lucha.

Le Mont Saint Michel
Se dice que los orígenes de la abadía actual deben datarse en torno a los siglos VIII o IX. Según se cuenta, el arcángel San Miguel se le apareció al obispo de Avranches, San Aubert, y le pidió erigir una iglesia en su nombre. Y así se hizo en el año 709 d.c.
Pero, hay que decir que ese monte ya era un lugar de culto druídico. De hecho, existía un gran megalito y un cementerio a su alrededor emplazado por los galos. Algunas tribus célticas ocuparon el bosque que lo rodeaban, al que se le conocía como Scissy. Y al monte lo nombraron como “Mi vel Tumba Beneni” o “Monte o Tumba de Belenus”, dios galo del sol.

Saint Michel es un lugar mágico que os recomiendo visitar. Sobre todo porque es el lugar donde la saga Eden nació y cobró forma.

Descubriendo a Samaël

Como dicen las escrituras, Samaël era el hijo predilecto de Dios/Yahweh; el más leal y más fiel; comandante de las legiones angelicales y protector de la creación más preciada creada por su padre: la humanidad.

De porte elegante, siempre fue considerado el arcángel más hermoso de todos sus hermanos. No solo por su físico, si no por sus facciones perfectamente cinceladas. A sus dorados cabellos se le suman sus enigmáticos ojos azules, de profunda e hipnotizadora mirada. Samaël fue creado para ser amado y deseado por todo aquel que se acercase a él. El amante perfecto.

Pero no solo es diestro en el amor. La lucha es su gran fuerte y lo que en verdad resalta en él. Temido y admirado de igual forma, Samaël ha nacido para la batalla. Su fuerza, su tesón y su decisión hacen de él un ser prácticamente invencible.
De personalidad fuerte, firme en sus decisiones y siempre fiel a sus principios, se le debe sumar un carácter impulsivo y temperamental. Es por eso que es el único, de todos sus hermanos, capaz de atreverse a contrariar a su padre. Cuando creía que se estaba cometiendo una injusticia, no dudaba en hacerlo saber y, si así se diese el caso, oponerse. Y por ello fue castigado con la expulsión de su hogar.

Lucifer, o Portador de luz, apodo por el que le llama su madre de forma cariñosa y por el que será más conocido, aunque será asociado más con el mal que con el bien.
Con sus seis alas y su espada flamante, que solo puede ser empuñada por él, hacen que sea el ser más poderoso de todos y, por tanto, el más odiado.

La historia de Samaël siempre ha tenido un enorme poder de atracción sobre mí. Quizás por eso sentía la necesidad de crear esta saga, de contar su historia.
Realmente, apenas he cambiado nada sobre su personalidad o su físico. Considero que se le describe a la perfección en todas las escrituras. Su porte, su fiereza en la lucha…tan solo algunas pequeñas pinceladas de mi propia cosecha, pero poco más puedo añadir salvo que quiero uno para mí.

Le Génie du mal, o El genio del mal, o El Lucifer de Lieja.

Guillaume Greefs, 1848-Catedral de San Pablo de Lieja, Bélgica

La creación de una escultura maldita, la cual fue ocultada al público por considerarla demasiado hermosa para mostrar al ángel caído y que os animo a que busquéis porque es digna de conocer. Y la escultura, también. Aunque para eso, hay que irse hasta Lieja.

Foto: Luc Viatour